Aniversario del accidente del Alvia en Santiago: 3 años pidiendo justicia

El domingo, 24 de julio, se cumplen 3 años del accidente ferroviario de Santiago de Compostela. Ese día, un tren Alvia que cubría el trayecto Madrid-Ferrol descarriló, causando 81 muertos. Este se trata del segundo accidente ferroviario más grave de España, sólo superado por la catástrofe de Torre del Bierzo (León) en 1944.

“Nunca olvidaré aquella angustia. La angustia que sentí al oír la noticia del accidente. La angustia de saber que mi hermana y mi cuñado iban en el tren. Pero sobre todo la angustia de la espera, hasta que llegó la trágica y fatal noticia.” Así, Oscar Nicolas Alonso, uno de los familiares de las víctimas de aquel accidente, iniciaba, en 2013, una petición en Change.org. A través de ella, estas familias pedían al Gobierno y posteriormente a los diferentes grupos parlamentarios, que se crease una comisión de investigación en el Congreso para esclarecer los hechos.

Hace pocos días vivimos una victoria relacionada con este caso, cuando las familias, con el apoyo de más de 270.000 firmas, consiguieron que la Unión Europea hiciese público el informe del accidente. Aún así, Óscar, junto a las demás familias afectadas siguen luchando para que se cree una comisión de investigación en el Congreso. Su petición, 3 años después, ya cuenta con más de 140.000 firmas.

Con motivo de este tercer aniversario, hablamos con Óscar, el creador de la petición y miembro de la Plataforma Victimas del tren Alvia de Santiago de Compostela.

¿Qué resumen harías de los últimos 3 años? ¿Por qué sigue siendo necesaria que se abra esta comisión?

Han sido 3 años de una indignación tras otra, viendo cómo van tapando y cómo van bloqueando este caso. La última noticia que denota que sigue siendo necesaria la comisión es que la máxima responsable del Ministerio de Fomento en el momento del accidente ha sido premiada con la presidencia del Congreso. Esta ha sido la última causa, pero así llevamos 3 años premiando a los que eran los presuntos responsables. Al antiguo secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, le colocaron como Ministro de Justicia; al presidente de INECO le pusieron de presidente de RENFE; al antiguo presidente de RENFE, Gómez Pomar, le pusieron de “segundo” de Fomento.
Hasta que hemos ido a la Unión Europea y les han dado un repaso con el informe. Aún así, todavía siguen dando patadas: lo último que dijo siendo Ministra Ana Pastor fue que encontraban dificultades para reabrir el caso. Que encontraban dificultades legales. Mientras tanto la Unión Europea dice que la Comisión de Investigación no es independiente y que tienen que repetir, porque la investigación que han hecho no sirve.
El resumen que te puedo dar es ese: que estamos ninguneados como hemos estado ninguneados estos tres años. Ninguneados para que no se estropee el negocio del AVE.

¿Creéis que la nueva configuración parlamentaria os ayudará a llevar a cabo vuestra petición?

Esta nueva configuración parlamentaria nos parece algo más favorable que la de antes.  Al haber los grupos nuevos creemos que se puede arreglar con más facilidad. El bloqueo que había en el Congreso era, sobre todo, por parte del PP y del PSOE. Partidos como Convergencia y Unión y PNV, también votaron que no y ahora han cambiado en parte su postura.
A pesar de que todavía tengan la sartén por el mango, nuestra esperanza está en eso: en el cambio parlamentario.

¿Qué significó para vosotros la publicación del informe de la Unión Europea y ese apoyo por cientos de miles de españoles?

Mucho, muchísimo, muchísimo. Que nos apoye el “jefe de nuestros jefes”, diciéndolo así, vulgarmente, y corrobore lo que estamos diciendo ha sido muy importante. Cuando llevamos la documentación a la Unión Europea, lo que hemos investigado y descubierto, se llevaron las manos a la cabeza.  Aún así, el control de este Gobierno todavía sigue funcionando al máximo. Este informe tenía que haber sido publicado antes de las elecciones y lo bloquearon. La ‘mano negra’ del Gobierno llegó allí para que no se hiciese público antes de las elecciones.
La Unión Europea dijo, hace 6 o 7 meses, que se tenía que reabrir el caso del Alvia y aquí no hubo ninguna noticia hasta que lo abrió la Audiencia de A Coruña. Esto también fue silenciado. Estos últimos 3 años han sido una montaña rusa. Por suerte, Ana Miranda, del Grupo Nacionalista Gallego, nos llevó allí a la Unión Europea para llevar todo, llevar nuestras quejas y exigir una investigación como debe ser. Estuvimos el año pasado y se quedaron muy sorprendidos de la forma de actuar de este Gobierno y de todas las negligencias que hubo y de cómo las quieren tapar. Es muy muy indignante.

¿Qué se necesita para que se cree una comisión de investigación en el Congreso?

Necesitamos que tuviesen un poco de sensibilidad, un poco de empatía con todas las personas que nos hemos visto afectadas por esta tragedia. Son padres, hermanos, primos… En este momento, como siguen con esta lucha política y sobre todo siguen con la cuestión de los pactos, es difícil. Para que den a torcer el brazo debería haber un cambio radical en las Cortes.

¿Qué conclusiones deberían salir, según vuestra opinión, de esa Comisión de Investigación?

Deberían dar a conocer todo el mundo lo que se hizo desde el principio: que hay responsables que influyeron en que el fallo del maquinista produjera esta tragedia. La alta velocidad no se puede dejar en manos de un supuesto despiste de una persona. Tiene medios tecnológicos e informáticos que controlan los trayectos, la velocidad, las curvas con balizas…
Queremos que se sepa la secuencia de los acontecimientos, desde que el ministro Pepe Blanco inaugurase la línea, que posteriormente Ana Pastor la pusiese en funcionamiento y que en 2012 se anulase el sistema de frenados. Se anuló sólo un año antes, en 2012, porque producía retrasos: esto dio lugar a las consecuencias del despiste del conductor. Si no hubieran quitado ese sistema de ayuda a la conducción en frenado, un año antes, sin sustituirlo por otra cosa, la tragedia habría sido menor. Había una transición en estos últimos 7 kilómetros y producía retrasos en los trenes, RENFE se veía obligada a devolver el dinero de los billetes. De un viernes a un sábado anularon este sistema, podrían haber puesto dos balizas, pero se quedaron tan contentos. Ellos saben que han metido la pata.

¿Cómo valoráis el hecho de que miles de personas estén apoyando vuestra petición?

Nos da mucha fuerza, nos da la fuerza que vamos cogiendo día a día. El apoyo de simplemente de un amigo, de una llamada de teléfono, cualquier apoyo, lo valoramos muchísimo, muchísimo. Recuerdo que cuando abrí la petición costó muchísimo recoger unas miles de firmas. Yo valoraba cada una de ellas, la número 21, la 30, la 50… Además, las palabras de aliento que nos dan los firmantes es un toque de energía.