¿Circular por una nacional deteriorada o pagar por una carretera en buen estado?

Por Paula Guerrero

Este es el dilema al que se enfrentan muchos conductores habituales de algunas carreteras españolas.

“El estado de las carreteras españolas no levanta cabeza”. Así figura este dato en el informe ‘Necesidades de Inversión en Conservación’ que ha realizado la Asociación Española de la Carretera (AEC) en abril de 2016. La peligrosidad en las carreteras es un tema que siempre está presente en nuestro día a día. En muchas provincias las vías más utilizadas siguen siendo las carreteras nacionales; el problema es el estado de muchas de ellas, debido al constante uso que los turismos hacen de las mismas y a su antigüedad.

La conclusión más importante del estudio “el deterioro acelerado de los pavimentos tanto en la Red de Carreteras del Estado como en la Red Autonómica”, que han sido calificados como ‘deficientes’. Este es el motivo principal por el cual existen cada vez más peticiones en la plataforma de Change.org para que se arreglen las carreteras en mal estado. Una buena solución son las casi treinta autopistas de peaje con las que contamos. El problema viene en los precios “demasiado elevados” de algunas de ellas (que sustituyen a las Nacionales). Es decir, si quieres circular por una carretera en buen estado, tienes que pagar. Si no quieres pagar, debes conformarte con la carretera tal y como esté. ¿No es posible hallar un término medio que solucione este problema en aquellos lugares donde es necesario?

Hace menos de un mes, Antonio del Río comenzaba una campaña para pedir la liberalización de la AP-71 en el tramo que conecta León y Astorga. Antonio afirma que la única alternativa a esta vía es la N-120, una carretera nacional donde la densidad del tráfico provoca “gravísimos accidentes, la mayoría con víctimas mortales”. El impulsor de esta petición pone de manifiesto que un coche que quiera recorrer los 37 kilómetros de la AP-71 entre los dos municipios leoneses tiene que pagar casi 5 euros.

Beatriz Moreno es otra de las impulsoras de este tipo de peticiones. Ella inició hace dos meses una campaña para que se cierre la N-IV, la carretera que cubre el trayecto Sevilla-Cádiz. En este caso la petición también alude a la liberalización de la AP-4, una vía alternativa. Beatriz explica que en los últimos años ha habido muchos accidentes, varios de ellos mortales, que ocurren en dicha carretera.

Otra de las peticiones relacionadas con el mal estado de las carreteras es la iniciada hace tres años por Rafael Solaguren-Beascoa para que se liberalizase la AP-I y se mejorase la N-I entre Burgos y Miranda de Ebro. “Durante los últimos 10 años han fallecido casi 100 personas en accidentes de tráfico en la N-I en el tramo entre Burgos y Miranda de Ebro”, asegura Rafael.

El objetivo de todas: evitar accidentes de tráfico causados por el mal estado de la carretera, y buscar una solución alternativa.