Exámenes teóricos de la DGT: ¿cuantos aprueban y cuántos suspenden?

Sacarse el carné de conducir suele ser uno de los primeros pensamientos de los jóvenes tras cumplir la mayoría de edad. En los últimos años ha habido cambios en la forma de hacer el examen teórico de la Dirección General de Tráfico (DGT) y, consecuentemente, en el porcentaje de aprobados y suspensos.

Según datos del Ministerio del Interior, en el año 2006 el total de personas no aptas en España ascendió a 563.077 (37% de suspensos) frente a los 952.035 aprobados, mientras que en 2014, último año del que se tienen datos, dicha cifra se redujo hasta las 220.081 personas (33% de suspensos), habiendo aprobado casi 450.000 personas.  La modificación del examen teórico que entró en vigor en 2013 deja patentes dos aspectos: por un lado, se ha reducido el número de personas calificadas como “no aptas”; por otro lado, no se ha reducido su porcentaje porque también ha bajado el número de aspirantes al examen teórico.

A la hora de consultar el resultado del examen teórico realizado, el aspirante solamente puede conocer si ha aprobado o suspendido, así como el número de fallos que ha tenido. Por ello, se ha iniciado una petición para que, a la hora de consultar la calificación, los aspirantes puedan ver sus exámenes y sepan cuáles son las cuestiones en las que se han cometido errores, con el objetivo de que el aspirante conozca en qué temas ha fallado y así evitar volver a caer en ellos. Ya en 2009 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) emitió una sentencia por la que permitía a una mujer, socia del Comisariado Europeo del Automóvil, ver el acta de su examen teórico, al no mostrarse de acuerdo con el resultado. La DGT se lo denegó alegando que “hay que proteger la defensa del interés público y que hay que mantener en secreto los cuestionarios”. Sin embargo, el TSJM dio la razón a la mujer, que rebatió diciendo que los tests se publican en la propia web de la DGT.

Los cambios introducidos en 2013 en el examen teórico obtuvieron, dos años después, un reconocimiento por parte de la Agencia Estatal de Evaluación de Calidad, y han sido premiados en la categoría de Calidad e Innovación en la Gestión Pública. Entre las modificaciones realizadas se encuentran la implantación de ordenadores con pantalla táctil en las Jefaturas Provinciales de Tráfico, la introducción de una base de datos con 16.000 preguntas actualizadas, que garantiza exámenes individualizados.

Según un estudio realizado por el Observatorio Español de Conductores DUCIT del Real Automóvil Club de España (RACE), un tercio de los jóvenes afirmaron sentirse inseguros tras sacarse el carné. Una de las principales conclusiones del estudio es que “la formación en la autoescuela no resulta suficientemente completa para conducir de forma segura para desenvolverse en situaciones de tráfico habituales”.

Los datos demuestran que ha habido una mejoría con respecto a los resultados del examen teórico; sin embargo, se puede dar un paso más en mejorar su eficacia haciendo saber a cada aspirante qué errores ha cometido, con el objetivo de no volver a caer en ellos.

Posibles futuros cambios

La Dirección General de Tráfico (DGT) está estudiando la posibilidad de seguir implantando modificaciones de cara a los exámenes de 2017. Uno de los cambios tendría relación con el examen teórico, que a partir del próximo año incluiría una prueba visual en la que los aspirantes visualizarán un vídeo con diferentes situaciones, y posteriormente tendrán que responder un cuestionario para determinar si saben identificar los riesgos y actuar conforme a ellos.

Otros posibles cambios afectarían a los exámenes prácticos. Se implantaría un sistema de evaluación digital mediante tablets para registrar los datos de forma más precisa: el examinador anotará en la tablet tanto la ruta a seguir como los fallos cometidos por el aspirante. Además, el examinador podrá “conocer las aptitudes psicofísicas del sujeto”, según explicó María Seguí, exdirectora general de la DGT. El examinador también tendría la opción de no dar el resultado del examen en el momento de acabarlo si considera que el aspirante está demasiado nervioso y ello podría suponerle “una situación de riesgo”.

Si quieres apoyar la petición de Antonio puedes firmar en: