La reconstrucción mamaria y sus tiempos de espera

El cáncer de mama es uno de los tumores malignos más frecuentes entre las mujeres a nivel mundial, según informa la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Solamente en España se diagnostican unos 26.000 casos al año, lo que supone cerca del 30% de todos los tumores sufridos por las mujeres en nuestro país.

El proceso del cáncer de mama es complejo: tras la operación para extirpar el tumor y el tratamiento correspondiente, las pacientes tienen derecho a una reconstrucción mamaria, según recoge el Servicio Nacional de Salud en su cartera de servicios. Sin embargo, el proceso de reconstrucción, que suele conllevar dos o tres operaciones, se alarga debido a los extensos plazos de espera que hay, que varían según cada comunidad autónoma. La AECC explica que la reconstrucción mamaria puede ser de carácter inmediato, en cuyo caso se realiza en la misma intervención en la que se extirpa la mama, o diferida, que se lleva a cabo tiempo después de la primera operación.

Mara León, una de las mujeres que sufren cáncer de mama, ha iniciado una petición para intentar paliar estos largos tiempos de espera. Mara ha recogido los testimonios de varias personas en la misma situación, y que cuentan la agonía que están viviendo con la reconstrucción mamaria y sus largos tiempos de espera. Cabe destacar que cada comunidad tiene plazos diferentes.

Maribel, una paciente catalana, le asegura a Mara que en Cataluña hay que esperar cerca de cinco años para la operación. Carmen, por su parte, le cuenta a Mara que le han dado la primera cita con el cirujano un año y medio después de que la derivasen. En el caso de Lidia, lleva siete años esperando que le reconstruyan el pecho, y asegura que quiere ser ella quien decida sobre su cuerpo. “Hay pocos quirófanos” es la excusa que le dieron a Luisa cuando pidió explicaciones por la demora en su operación.

Es importante destacar que este problema no pasa en toda España. No en todas las comunidades los plazos de espera son tan largos; de aquí deriva Mara la necesidad de unificar el protocolo de actuación para que se garanticen plazos razonables a nivel estatal, y para que además sean los cirujanos plásticos los únicos encargados de realizar estas operaciones.

Pocos cirujanos y poca información

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SECPRE) también tiene mucho que decir al respecto. Denuncian que el bajo número de cirujanos plásticos que hay en la sanidad pública dificulta el proceso de reconstrucción. “Esta escasez de especialistas provoca que, en algunos casos, esta operación sea realizada por profesionales de otras especialidades, incrementándose así el riesgo de sufrir complicaciones”, afirman desde la sociedad.

La falta de información es otra de las principales quejas de las pacientes de cáncer de mama, algo también reclamado por SECPRE. “El principal motivo de los porcentajes de reconstrucción mamaria es el desconocimiento, por parte de las pacientes, de la posibilidad de reconstruirse y el hecho de que, en muchas ocasiones, ni siquiera se les ofrezca tal opción por la mencionada escasez de cirujanos plásticos”, afirman desde dicho organismo. SECPRE no es el único que ha dado voz a este problema. El Defensor del Pueblo andaluz ha abierto una queja de oficio a raíz de recibir diversas quejas de mujeres que tenían una larga lista de espera.

Proyecto 730

Sensibilizar y concienciar a la población es el principal objetivo de Mara León. Para ello, ha iniciado el Proyecto 730, un movimiento a través del cual esta mujer retrata su pecho, día a día, hasta que lo tenga por fin reconstruido. Estas imágenes se pegan en las paredes del hospital sevillano Virgen del Rocío, con el objetivo de hacerse más visibles. El proyecto “surge de la necesidad de contar la realidad de una situación muy dura que desgraciadamente sufren muchas mujeres en toda España, la reconstrucción de mama tras un cáncer ha de ser reconocida como parte del tratamiento de la enfermedad, pero no es así”, cuenta Mara.

“Las listas de espera para esta operación son larguísimas, llegando a superar los cinco años en algunas comunidades como es el caso de Cataluña, Andalucía supera los dos años, mientras otros testimonios de mujeres de otras comunidades hablan de listas de espera de solo ocho meses (muy pocas, aunque consideradas como tiempos razonables) en comparación a otras que testimonian llevar seis años esperando. Tiempos de espera disparatados dentro de una misma nación. Este sin duda es el objetivo de este proyecto crear conciencia social, sanitaria y por supuesto política con el fin de dar solución a esta situación. Hemos de elevar la voz, contar lo que está pasando ya no por las que lo estamos viviendo, sino por las que vendrán”, explica Mara. Dos años son 730 días.