La victoria que cambió la vida de David Reboredo

Post escrito por Paula Guerrero

“Gracias al apoyo de los usuarios que firmaron la petición, mi hermano fue más feliz los últimos meses de su vida”. Esta es una de las primeras frases que pronunció Marco Reboredo, hermano de David Reboredo, durante una conversación que mantuvimos sobre cómo le cambió la vida a David tras conseguir un indulto parcial gracias a una petición que inició su familia en Change.org, y que fue apoyada por más de 200.000 personas.

“La vida te puede cambiar en cuestión de un segundo”. Este es el pensamiento que probablemente ronda la cabeza de muchas personas en algún momento del día. A veces este pensamiento se convierte en una realidad, y la vida de alguien puede cambiar de forma repentina. Ese fue el caso de David Reboredo, un hombre gallego que consiguió ser indultado parcialmente, algo que le supuso una vida más tranquila.

David fue detenido con dos papelinas de droga, un total de 400 miligramos de heroína, en 2006 y 2009. Tras un largo proceso de rehabilitación, David consiguió reintegrarse en la sociedad y dejar este mal hábito que le consumía, hasta que un día recibió la noticia de que tenía que entrar en prisión, seis años después, debido a una condena de siete años de cárcel. Por ello, su familia inició una petición para que el Ministerio de Justicia le concediera el indulto que tanto ansiaba, y que finalmente obtuvo de forma parcial: David pasó al tercer grado, de forma que solo tenía que ir a dormir a la cárcel, algo que en su caso fue casi como la libertad total, ya que vivía a poco más de un kilómetro del centro penitenciario.

Sin embargo, la vida del joven volvió a dar un vuelco. David solo pudo disfrutar de esa libertad durante corto plazo de tiempo, ya que algunos meses después falleció a causa de un tumor cerebral. Sin embargo, fueron “los meses más felices de su vida”, según nos cuenta su familia. Para él fue muy importante conseguir el indulto; esta victoria y el apoyo popular que recibió supusieron “una reafirmación total en sus convicciones. Pasó de ser rechazado por todo el mundo a visualizar todo el apoyo que tenía en redes sociales gracias a la petición”, nos cuenta su hermano Marco.

Las firmas, el mejor apoyo para David

“Su vida cambió, salió muy optimista, intentando estabilizarse en la sociedad”, recuerda orgulloso su hermano. Y es que David pasó de ser un preso que veía su futuro en prisión a ser un hombre libre que disfrutaba de esas ‘pequeñas cosas’ que hacen la vida más feliz: comer con su familia en casa, leer un libro bajo el calor de una manta, pasar tiempo con su pareja, etc. “Conseguimos un cambio impensable desde que empezamos la lucha un mes de diciembre de 2012 hasta abril de 2013, cuando conseguimos el tercer grado”, asegura Marco.

La historia de David tuvo gran calado entre la opinión pública. “David era un individuo que podía parecer un ‘marginado’: extoxicómano, condenado por delitos de drogas. La lucha de David era la lucha del individuo contra la sociedad. Sin embargo, nos encontramos con que la gente le apoyaba y con que él podía visualizar ese apoyo a través de las firmas. Sentía que no estaba solo”, explica su hermano.

Dos años después del fallecimiento de David, su familia se muestra orgullosa de todo lo que consiguió. Su caso sentó un precedente que sirvió a muchas familias que se encontraban en una situación parecida, y ese es el mejor legado que pudo dejar. El caso de David Reboredo es un ejemplo sobre lo importante que es el apoyo de las firmas; en esta ocasión, supuso que David fuese libre y viviese más feliz antes de que la enfermedad truncara su vida.