‘Lobo ya es Lobo’

Conocí a Ñako media hora antes de saber que su campaña había logrado el objetivo. Aunque en aquel momento ninguno sabía que la espera iba a ser de más de tres semanas. Es de estas personas que cuando te abrazan, lo hacen con la misma fuerza con la que se enfrentan a la vida. Las últimas 48 horas de ese inicio de agosto estaban siendo una locura para él, también para María, que protegía de los focos al pequeño Lobo. Los medios no paraban de llamarle e interesarse por su historia. Desde que Europa Press y El Mundo contaron su historia, su teléfono no había dejado de sonar. Esa mañana, hace hoy casi tres semanas, ya había atendido a Espejo Público, Radio Bogotá, COPE, Cadena SER y Telemadrid. Y la tarde no parecía que fuera a ser especialmente tranquila. Sobre todo porque poco antes de las 2, una periodista de COPE nos llamó para preguntarle cómo había recibido la noticia.

- ¿Qué noticia?
- Sí, que el Director del Registro Civil ha hablado con EFE y ha dicho que en el momento que la familia presente un recurso, aceptarán el nombre de Lobo.

En ese momento Ñako atendía a la agencia EFE, que estaba haciéndole unas fotografías. Rompió a llorar. No se lo creía. Lo has logrado le decía. De nuevo otro fuerte abrazo. Espera a verlo publicado, pero sí, ha dicho eso, que basta que preparéis el recurso, lo presentéis, y lo aceptarán.

Fuente: AGENCIA EFE

En ese momento María y Lobo volvían de la farmacia y del centro de salud. El pequeño tenía una leve infección en el ojo. Unos instantes que compartimos con los usuarios de Change.org.

Ñako tiene una facilidad enorme para convencer a cualquier persona con la que habla. De hecho durante toda la campaña sabía que había gente que no le gustaba el nombre. Y lo entendía. Pero el debate no era si te gusta un nombre o no. Lo que la familia Javierre Hernández defiende es la libertad de ser ellos los que decidan el nombre del menor, y no un juez. Sobre todo porque dos días antes, el lunes 1 de agosto, habían recogido esta providencia en el Registro Civil de Fuenlabrada:

 

Desde que el pequeño nació habían recibido tres razones diferentes, que fueron cambiando con el paso del tiempo:

  • No se puede usar ‘Lobo’ porque puede ser perjudicial y discriminatorio para el menor,
  • No se puede usar ‘Lobo’ porque es un nombre de animal,
  • No se puede usar ‘Lobo’ porque también se ha usado como apellido, y puede ser confuso.

Y ante esas tres razones, tres argumentos que planteaba la familia:

  • Hay pequeños que lamentablemente sufren discriminación, aún sin llamarse ‘Lobo’. “Nadie va a preocuparse tanto como nosotros de que el menor pueda sufrir discriminación”,
  • Qué sucede con las mujeres que se llaman Paloma o Marta - es un tipo de pájaro- o los hombres que se llaman León, o Delfín,
  • ¿Acaso no existen muchas personas que se llaman Lara de nombre?

Lo que sucedió en ese proceso fue maravilloso.

Quienes saben de esto, dicen que la manada completa es la responsable del cuidado de los lobos recién nacidos. La manada del pequeño Lobo Javierre Hernández es enorme. De hecho ha traspasado fronteras: hay personas que han firmado su campaña en más de 17 países.

“Yo sabía que mi hijo se iba a llamar Lobo”, decía Ñako a los medios de comunicación tras presentar el recurso en el Registro Civil de Madrid. Una treintena de periodistas, muchos de ellos emocionados porque habían compartido muchos momentos con la familia, le acompañaron en la entrega de las más de 25.000 firmas y del recurso que permitiría poner a su hijo “Lobo”. Hoy lo han conseguido.

Ayer lunes 22 de agosto recibieron un email del Director General del Registro Civil anunciando que el recurso, que presentaron junto a esas 25.000 firmas, había sido admitido. Han sido necesarias casi tres semanas de espera, de lucha, de desasosiego por no saber qué estaba pasando. De casi tirar la toalla. Al fin y al cabo, esta familia lo único que tenía era un recurso de un juez asegurando que si en tres días no le ponían a Lobo, otro nombre que no fuera Lobo, un juez decidiría por ellos. Hoy se acuestan sabiendo que tienen el apoyo de 44.000 personas en su campaña. Presentaron ese recurso, y hoy han sabido que ha sido aceptado. Y no solo eso: también el Registro Civil de Fuenlabrada, desde donde una funcionaria les llamó para decirles que no podían poner Lobo como nombre, les ha vuelto a llamar. Esta vez con una noticia mejor. "Vuestro hijo ya está inscrito en el Registro con el nombre de Lobo". Hoy, el abrazo que nos hemos dado ha sido igual de intenso que el que nos dimos hace tres semanas. 

Mañana miércoles la familia recoge a las 11.00 de la mañana el certificado con el nombre en el Registro Civil de Fuenlabrada. Ahora, Ñako y María podrán, por fin, disfrutar de su hijo sin preocuparse por nada más. Estoy deseando saber cómo será el día que sus padres sienten al pequeño para contarle cómo consiguieron ponerle este nombre con tanta fuerza.