¡VICTORIA! Bankia no desahuciará a Antonio y María del Carmen

“Dada la especial vulnerabilidad observada en este supuesto, la deuda restante será totalmente cancelada una vez que formalicemos el alquiler especial”. Con estas palabras en su móvil, hoy Benjamín respira más tranquilo. Sus padres, Antonio y María del Carmen, todavía no lo saben. “Hasta esta tarde que no llegue a casa a verles no podré decírselo” - nos cuenta este hijo que ha conseguido que Bankia no desahucie a sus padres de la casa en la que viven desde hace más de 46 años y que condonen la deuda. Hace menos de una semana inició una campaña de firmas para que Bankia no desahuciara a sus padres. Tenían hasta el 30 de enero de 2017 para abandonarla. Los dos son sordomudos y analfabetos. Los dos adquirieron una deuda, sin saberlo, por avalar a otro hijo suyo. Fue en 2005 cuando Antonio y María del Carmen firmaron, tras la lectura en voz alta -sí, en voz alta- de un notario, la concesión de préstamo para su hijo.

Este sábado contaban su historia a Lucas de la Cal en El Mundo, y desde entonces el apoyo de los medios de comunicación ha sido impresionante. Esta mañana de lunes, mientras Benjamín era entrevistado con la mirada atenta de sus padres, conocían la primera de las dos buenas noticias que iban a recibir: sus padres no tendrían que abandonar la casa en la que han pasado media vida.

No serán deshauciados y la deuda queda condonada

Ha sido el departamento de Mediación y Código de Buenas Prácticas quienes a media mañana confirmaban esa punto: la intención de Bankia de formalizar un contrato de alquiler especial para el matrimonio y la paralización del desahucio. Hora y media más tarde, recibían la segunda noticia: la deuda de la familia era condonada.

“Tengo claro que ha sido gracias a las miles de personas que nos han apoyado, nos hemos sentido muy arropados, sin ellos habría sido imposible. Que quede claro, estamos tremendamente agradecidos”. Entre hoy y mañana la familia se sentará con Bankia para negociar ese alquiler social que pondrá punto y final a la pesadilla en la que viven. "Nuestra abogada nos ha dicho que tengamos mucha prudencia, hasta que no lo tengamos por escrito no nos lo podremos creer, pero los emails y las llamadas desde Bankia indican que por fin podremos despertar".