¿Por qué no puedo llamar a mi hijo ‘Lobo’?

La pregunta es la que llevan haciéndose, desde el pasado 12 de julio, Ñako Javierre y María Hernández. Seguro que el pequeño, cuando cumpla algunos años más, también se hará la misma pregunta. El caso saltaba a los medios a través de esta petición que inició Ñako, cuando un día después de la llegada al mundo de ‘Lobo’, y tras el formulario entregado en el Registro Civil, una funcionaria le llamó para decirle que no podía registrar con ese nombre a su hijo.

“Le preguntamos el porqué, y lo único que nos dijeron es que podía ser ofensivo para el desarrollo del niño” - nos cuenta este padre.

Este mismo lunes se han presentado en el Registro Civil de Fuenlabrada donde el magistrado encargado del caso, Jesús Miguel Alemany, ha establecido que si en el plazo de tres días no dan un nombre alternativo al pequeño, será el juez el que decida por ellos.

Entre los fundamentos jurídicos que dan está que el artículo 54, en su párrafo segundo de la Ley del Registro Civil prohíbe los nombres “que hagan confusa la identificación”.

Ésta es la tercera razón que les han dado a la familia: en un primer momento una funcionaria les dijo que era porque “podía resultar ofensivo para el desarrollo del niño”. Al cabo de los días, y tras innumerables llamadas sin respuesta por parte de la familia al Registro, les dijeron que “no se podía utilizar como nombre una palabra empleada habitualmente como apellido”. Hoy, “que puede resultar confuso para la identificación del menor”.

En España, según los datos del INE hay 2.508 personas que se llaman León, hay 31.223 ‘Palomas’ y 2.941 “Delfines”. Ningún “Lobo” de momento, aunque sí personas que tienen ese mismo apellido: 8.514 en el primer apellido, y 8.641 en el segundo.