Qué lleva a un chico de 14 años a conseguir 240.000 firmas contra las reválidas

La primera vez que Isidoro supo de las reválidas estaba en clase de Lengua. La Jefa de Estudios interrumpió para explicarlo. Lo dejó todo bien claro, pero en ese mismo momento la gran mayoría de los alumnos se mostraron en contra. Después, a través de twitter, confirmó que hacía un mes el Ministerio había aprobado las reválidas.

Para ser sinceros, a él no le importó mucho, porque reconoce que es un muy buen estudiante. Pero no todos sus compañeros son como él. Comprobó que todo el mundo estaba indignado ante estos sistemas de evaluación obligatorios, y de ahí que se decidiera a lanzar una petición en Change.org. “Siempre he sido muy emprendedor, no me gustar estar parado. Desde hace tiempo tengo mi propio canal de Youtube”. Pero su petición no es tanto para cambiar algo que a él le afecta, que también, sino “para todos esos alumnos que por cualquier motivo, tengan una  nota media de 5, y que si suspenden ese examen, no podrán pasar a Bachillerato”.

Ante la entrega de esas más de 242.000 firmas que ha conseguido, Isidoro nos cuenta que no está nervioso, pero que ya tiene ganas de poder acudir al Ministerio para entregarlas. Lo hace tan solo un día antes de empezar las clases. "Sería una lástima que un Ministro en funciones no tenga tiempo suficiente para recibir las firmas de más de 240.000 personas, y escuchar lo que estamos pidiendo. Pasaremos toda la noche de Cádiz a Madrid en autobús para poder ir mañana a Madrid, un día antes de que empiecen las clases, para poder entregarle las firmas”.

La última vez que tuvimos “reválidas” en España fue en el año 1970. Se eliminaron para “superar la rigidez del sistema educativo de la dictadura, ante el fracaso de las pruebas memorísticas” según Enrique Javier Díez, del Foro de Sevilla. Hoy es un Real Decreto, aprobado el 29 de julio de 2016 el que lo va a implementar, y lo hace sin el apoyo de los grupos parlamentarios. Y con muchas comunidades autónomas en contra.

QUÉ SON LAS REVÁLIDAS

Son dos pruebas de evaluación final al final de las dos etapas, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Será un examen final obligatorio para poder permitir el acceso al siguiente ciclo. Tendrán lugar al final de 4º de la ESO y al finalizar 2º de Bachillerato. No son las únicas reválidas: también en tercero y sexto de primaria habrá estos exámenes, aunque tendrán un carácter informativo y orientador.

Aquí puedes ver el Real Decreto 310/2016, de 29 de julio, por el que se regulan las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria y de Bachillerato:

Este Real Decreto asegura que las pruebas serán diferentes en cada etapa y que mientras que en la ESO se tendrán en cuenta las competencias clave y los contenidos aprendidos, en Bachillerato no serán tenidas en cuenta tantos las capacidades sino los contenidos aprendidos.

Además, la evaluación final de Bachillerato podrá ser tenida en cuenta por las universidades en sus procedimientos de admisión. Además, cada universidad, sea pública o privada, podrá añadir otras exigencias. En ambos casos, si suspendes o quieres subir de nota, los alumnos podrán realizar de nuevo esa prueba. Será el Instituto Nacional de Evaluación Educativa quien diseñe esas pruebas. Al parecer, será en septiembre cuando el Gobierno en funciones constituya la comisión central que debe establecer el contenido y diseño de las pruebas.

LAS COMUNIDADES EN PIE DE GUERRA

Andalucía y Cataluña ya han dicho que no van a cambiar la prueba. Hay otras regiones que incluso amenazan con llevar ese Real Decreto a los tribunales. Hay 13 comunidades (12 donde no gobierna el PP, y Castilla y León, donde sí) que se han posicionado en contra del nuevo sistema. ¿Y fuera de España? ¿Cómo es esta situación? Solo cinco países de la UE tienen reválidas en secundaria: son Portugal, Reino Unido, Italia, Estonia y Malta. Sí es más generalizado las pruebas tras la siguiente etapa: en 23 sistemas educativos europeos, los estudiantes deben pasar un examen obligatorio para entrar a la Universidad o para conseguir un título que permita seguir con los estudios.
 

LAS UNIVERSIDADES PIDEN TRANQUILIDAD

Ante la gran incertidumbre generada sobre cómo será el acceso a la Universidad con la nueva ley de educación, las nueve universidades públicas que operan solas en sus respectivas comunidades autónomas decidieron unirse para pedir calma a los alumnos, como cuenta Pilar Álvarez en El País. Los campus acordaron mantener los criterios para subir nota de la Selectividad en su admisión y que la prueba final que cada comunidad quiera hacer suponga el 40% de la puntuación a tener en cuenta.