Sin nacionalidad, sin residencia, sin libertad

Post escrito por Paula Guerrero

Wasim Al Naser es un ciudadano del mundo. O así debería ser, pero la realidad es que Wasim no existe ante los ojos y las leyes de ningún país. No tiene ninguna nacionalidad y nunca la ha tenido, es una persona apátrida, sirio pero de origen palestino. Ahora, y tras un gran periplo por el mundo, lucha por conseguir su ansiado permiso de residencia en España, algo ante lo que se encuentra con muchos obstáculos, pese a tener derecho a ello.

El joven participó en la revolución de Siria, donde ha pasado toda su vida a pesar de que su origen es palestino, durante sus inicios en 2011. “La situación allí era muy dolorosa y tuve que salir”, explica. Cuando salió de Siria en 2012, Wasim viajó a Turquía pagando 50 dólares a un traficante que le ayudó a viajar ilegalmente. De Turquía fue a Brasil, y posteriormente a España. “Ahorré dinero y pagué para irme”, cuenta Wasim, quien añade que “viajar de Siria a Turquía fue fácil, no tanto de Turquía a Europa pasando por Brasil”. Así, Wasim llegaba a España en agosto de 2014, con unas expectativas que aún no se han cumplido.

“Conozco a otros palestinos-sirios como yo que no han tenido ningún problema en obtener el permiso de residencia en unos seis meses, que es el tiempo aproximado para esto; no sé por qué mi caso tarda tanto”, lamenta Wasim, que reconoce su impotencia y afirma no haber obtenido respuesta por parte del Ministerio.

¿Qué implica que Wasim no tenga permiso de residencia?

El sueño de Wasim era llegar a tierras europeas para poder conseguir los papeles y establecerse legalmente en algún país. Sin embargo, lleva dos años esperando el permiso de residencia. Ante la evidente decepción con respecto a sus expectativas, Wasim siente que “es una pena que esté atrapado en Europa, donde en teoría no hay fronteras”.

El objetivo de la petición iniciada en Change.org para que Wasim consiga su permiso de residencia en España es simple: si no tiene este permiso no puede salir de España y viajar a Alemania para ver a su familia, también refugiada, que vive allí. “Llevo cinco años sin ver a mi madre y mis hermanos, que llegaron a Alemania cuando salieron de Siria, y que no tienen todavía la residencia alemana. Ni ellos pueden salir de Alemania, ni yo de España”.

La cárcel bonita

La desesperación por no saber a qué se debía su retraso en la obtención del permiso de residencia llevó a Wasim hasta Vanesa y Carmen, quienes decidieron plasmar su historia en el cortometraje ‘La cárcel bonita’, una frase en la que Wasim resume su situación en España. El corto describe cómo es la vida del joven en Madrid, por qué está aquí y a qué problemas se enfrenta. Carmen y Vanesa, autoras del proyecto, son dos periodistas comprometidas con el caso de Wasim, gracias al cual finalmente se han convertido en amigos.

Actualmente, Wasim tiene 31 años, trabaja como profesor en Alcobendas (Madrid), y ha sido aceptado para estudiar un Máster en Política Internacional en la Universidad Complutense. A Wasim le gustaría volver a Siria algún día, cuando el país despierte de la pesadilla en la que vive, pero no quiere desperdiciar la oportunidad de labrarse un buen futuro aquí.